Predicación especial

Predicación especial

With 0 Comments, Category: Noticias 2009, Etiquetas: , , , , ,

Alejandro Abraham (predicador, Director de un seminario bíblico) fue el nombre del predicador que nos deleitó con una exposición bíblica titulada "Nunca serás más grande que tu sueño" el pasado domingo 19 de abril de 2008.

Después de su presentación, empezó contándonos un par de testimonios sobre como tuvo que adaptar un par de veces la exposición del mensaje bíblico en sendas predicaciones para intentar alcanzar al difícil público de cada una de ellas, enlazando uno de estos testimonios con el título de la predicación.

- Nuestro sueño es nuestro techo en la vida - nos dijo, y nos estuvo exhortando sobre la necesidad de no conformarnos. El término sueño lo usó en referencia a los sueños que Dios acostumbra a incorporar en nuestros espíritus. Nos señaló que esos sueños serán nuestros techos.

Nos indicó que fuese cual fuese nuestro sueño, tenemos que luchar por el. Ya sea liberarnos de algún pecado, o de resucitar el romance marital al cien por cien, o de llegar a un gran nivel de consagración, o de tener una gran comunión con Dios, o cualquier otro tipo de sueño. Nunca debemos dejar de perseguirlo.

"Cristiano pobre no es el que no tiene un euro, sino el que no tiene un sueño" - fue la frase que usó como muletilla durante toda la predicación para recordarnos la importancia de tener un sueño.

Tras esta introducción, leímos el pasaje de las Uvas de Scol (los espías de Israel), o de como Dios tuvo un sueño con el pueblo de Israel (Números capítulos 13 y 14). Leímos de como Caleb y Josué no se conformaron con la presencia de gigantes en la tierra prometida, aunque toda la congregación de Israel los intentó apedrear, ya que el objetivo a alcanzar era mayor que los problemas.

Nos instó a ser fieles al sueño, y ser constantes en Dios, para poder conocer su propósito en nuestras vidas (ya que Él conoce el final de las mismas al comienzo) y poder terminar, como hizo el apóstol Pablo, nuestra carrera.

El sueño de Dios era incorporar a Israel en la tierra prometida, en esa bendita tierra que en el futuro tendría un pesebre, un calvario, un Pentecostés. Una tierra que fluía leche y miel, una tierra llena de vida. Y la tenían a tiro de espada. Pero había gigantes.

El ir al sueño de Dios, a sus propósitos, no es un camino lleno de rosas -explicó-, no hay una magia que todo lo hace sino que hay que luchar contra los gigantes que se presentan en el camino, esos obstáculos que son gigantes. Pero tenemos que confiar en Dios, y ser obedientes porque así trabaja Dios (Yo actúo y Él interviene).

Tenemos que luchar con nuestras capacidades e incapacidades, no dando lugar a la voz de los gigantes ni a nuestra propia voz alejada de Dios, porque si damos lugar a esas voces es seguro que nuestra carrera acabe en fracaso.

Fuente: ‘El Ancla’ .Foto: internet. Redacción: ’El Ancla’

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies